domingo, 26 de diciembre de 2010

¿La última navidad?

Las navidades siempre son reflexivas, piensas en la vida en tu vida y en como te gustaría que fuera. Esta en particular era extraña para él. Llevaba un tiempo interesante viviendo en el limbo, pero por primera vez las cosas no estaban bajo su control. Por primera vez se sentía incomodo, se sentía fuera de lugar, sabía que a unos pocos metros estaba el lugar, la compañía, la situación ideal, sin embargo, se sentía completamente impotente donde estaba. La cena, el brindis, la sonrisa, los regalos, habían sido de esa forma los últimos años y nunca se había sentido incompleto, nunca, hasta ahora.
¿Cuán difícil es hacer lo correcto?

sábado, 25 de septiembre de 2010

Ambos sabíamos a lo que íbamos, caminando juntos, cerca, rodeados de multitud y al mismo tiempo una intimidad aterradora. Hablamos del clima y del futuro, del café y las expectativas, viajamos en un día por tierras lejanas que envolvieron nuestro caminar volviéndolo uno...
Entramos, ese lugar era nuestro. Dolorosos besos compartidos, sentía como la sangre corría por nuestros labios, era demasiada pasión para estos débiles cuerpos. Las caricias se tornaron fuego y vi como tus ojos se transformaban al paso del tiempo.
Poco a poco nuestras armaduras fueron desapareciendo, caían pesadas a nuestro alrededor... y sin dejar nada al azar, comenzó la más cruel de las batallas, esa en la que no vale la experiencia, ni las condecoraciones, donde el dinero es nada y lo único que importa es la esencia.
El cúlmine de una larga espera, el inicio de un nuevo tormento, fue como retroceder en el tiempo y fingir que no existimos, que no eramos nada, que no seremos nada.
Una cruel sonrisa y una mirada perturbadora, la esencia, el inicio. Llegamos al punto más alto de la conexión y nuestras esencias bailaron, danzas dispares, heterogéneas, nuestra esencia, nuestra intimidad.
Era nuestro lugar, cálido, acogedor. Afuera, un terremoto; adentro, un huracán.
Sin darnos cuenta pasó una vida, ya eramos viejos, ya caminabamos lento, ya no nos tomábamos de la mano, ya no había intimidad, una sonrisa por cordialidad, y un olvido eterno. Había pasado toda una vida esperando para vivir, que la vida perdió su sabor.

sábado, 14 de agosto de 2010

Loca... balada de una loca

Santiago no tiene nada que envidiarle a Bs. Aires, no? Encuentras de todo, exhuberantes mujeres, decaidos hombres, niños jugando, llorando, riendo...
Encuentras caminando por Providencia a una loca mujer, joven, con ojos tristes y cansados, rojos... su piel no es de más de 25, sus ojos son de 150, cristalinos y oscuros; no podrás ver nunca que hay dentro...
Su paso va seguido por cientos de serpientes ¿Acaso ella no se da cuenta? ¿No les teme? Si te acercas a ella, si logras hablarle te daras cuenta de calor que hay dentro de ella, pero ten cuidado, es mala, muy buena pero mala; no sabe lo que quiere y lo da todo, pero no sirve porque ella está demasiado loca... No te le acerques, te tomará de la mano y...
Vamos? seguimos?
Se muerde el labio y la brisa moverá su pelo, cambió por completo el entorno, se vuelve místico, te inundas en sus ojos, tan oscuros, tan negros, tan frios... ella es mala, su corazón es oscuro, no deberias acercarte a ella...
Loca! estas completamente loca!
Lo tomas de la mano y emprenden el viaje desaparecen, desapareces... porque ella sigue ahí, caminando por Providencia, rodeada de serpientes, sigue su camino, donde nunca más estarás tú...

sábado, 10 de julio de 2010

Adicción

Te prometo, no volverte a ver. Te prometo, no pensar más en ti. Te prometo no esperar que atravises el umbral de esa puerta otra vez. Porque aunque digas que me quieres, hoy te vas y me dejas, como siempre, como todo el mundo advirtió que sería, como no había otro final posible.
Así, sin mas compromiso, sin mas ataduras, cierro la puerta tras de ti, para no volverla a abrir. Me quedare con mis ataduras, con mis armaduras y mis escudos, para no volver a permitir que un intruso como tú llegue tan lejos. No es justo, no es sano, no es cuerdo.
Dices que volveras cuando yo esté más calmada, cuando no odie lo que me estas haciendo, cuando no odie lo que estoy haciendo. Dices que me perdonas, que sabes que es producto de mi inmadurez. Inmadurez.
No tengo palabras para luchar contra ti, es casi como una adicción, caigo entre tus brazos, y lloro. No es por ti, no es porque te vas; lloro por mi y por mi falta de ti.

Táctica y Estrategia (M.B.)


Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

lunes, 5 de julio de 2010

Casino


Entré en un casino, que hermoso casino, debo reconocer. El arte colgado de las paredes, tantas emociones, recuerdos. Siempre había estado cerca, pero jamás me había dado el tiempo de entrar en él, un casino, apuestas, irracionales, sin sentido; no, no es mi lógica. Pero ahora estoy aquí, dentro de juego, y me siento cómoda, extrañamente cómoda, familiar, me aterroriza un poco la sensación que tengo.

Hay demasiadas maquinas traga monedas, no creo que me interese jugar en ellas, es como una inversión sin retorno, no me atrae. Al fondo del gran salón, sin embargo, hay un juego que me llama la atención, una ruleta rusa, me están esperando para jugar, es mi turno de apostar.

Nunca me ha llamado la atención el azar, pero esto no es azar, esto es una apuesta y aunque tú no veas la diferencia, si la hay. Ambas tienen valor esperado de cero, pero en la apuesta la variabilidad es mucho mayor. Sólo dos números me llaman la atención, 23 rojo y 33 negro. Estoy poniendo mis fichas en el 33 negro, ¿Por qué? No entiendo, ¿Dónde está la lógica tras esto? ¿33 Negro? Voy a perder, el juego está arreglado, lo sé, va a ganar 23 rojo, ahí gano, pero mi apuesta es extraña. Me dirán que es azar, pero no es azar, es una apuesta y estoy apostando a perdedor, aun cuando si corro mis fichas, voy a ganar… estoy perdiendo, mientras todos esperan ansiosos que ocurrirá, yo tengo claro el desenlace, aposté todo y me voy sin nada, sabía que debía retirarme a tiempo o cambiar de apuesta, y aún así fui hasta el final. Perdí sabiéndolo, no fue azar, aún cuando me digas lo contrario, yo aposté y perdí, no fue azar…

sábado, 8 de mayo de 2010

Crónicas de una muerte anunciada...

¿Es acaso la idiota costumbre mía de hacer lo inadecuado? ¿Será problema de género? o simplemente ¿Será que todos los seres humanos no entendemos hasta que nos acurre a nosotros?
No me entiendo, no entiendo porque unas palabras tuyas cobran más peso del que las que emiten gente que en verdad sé que me quiere y que quiere lo mejor para mi, no entiendo porque estoy jugando un juego que irrevocablemente se traducirá en mi desgracia; ¿por qué tendré la secreta esperanza de que lo malo no me va a ocurrir? Sé cual es mi destino en este camino e inevitablemente tengo la utópica ilusión de que no me va a pasar a mi, de que no voy a ser yo la que termine como todos dicen que terminare...
Me he embriagado con tus besos, con tus caricias, con tu boca, dejando de lado y perdiendo demasiadas cosas por un pago tan bajo ¿Cuál es la lógica de esto? ¿Dónde están los patrones racionales en mi decisión? ¿Por qué no me puedo explicar mis actos? y la única respuesta que tengo, es que esta misma inseguridad es la que me tiene magicamente atrapada en tus redes...
Me siento indefensa a tus encantos, pero a la vez extasiada y tomo impulso de emprender este camino, conozco las reglas del juego y el final que irrevocablemente se desatará, pero aún así lo camino.
Espero de ti menos de lo que crees, pero más de lo que me das, sé cual es el precio que tendré que pagar por esto y aún así disfruto cada momento que me lleva inexorablemente al destino que todo el mundo me señala, emprendí el viaje a pasos agigantados hacia el abismo en el cual el único final posible es el de mi propia muerte...