Siempre se ha dicho que las mujeres tenemos un sexto sentido, que nuestras percepciones de los sentimientos son mas acertadas de lo que parece y que somos capaces de ver bajo el agua...
¿Qué pasa cuando lo que creemos que ocurre son sólo ilusiones?
En este último tiempo he sentido que mi radar no funciona, generalmente me había ayudado bastante a dirigir mi vida sentimental, pero en este último tiempo, esa vida no existe... Me he dado cuenta de que hay alguien, siempre hay alguien que nos desordena el mundo, para bien o para mal y más temprano que tarde, todos tenemos que enfrentarnos a esa realidad...
Algunas encontramos a ese individuo, esa concentración de interrupciones dentro de nuestras amigas, otras en la familia, quizás sólo un compañero de trabajo, las más suertudas encuentran ese polo opuesto en el amor de su vida, pero hay otras que encuentran a aquél que les muestra el mundo de otro modo, a ese que proyecta lo mejor y lo peor de ti, al equilibrio perfecto de fuerzas lo más lejano a ti, en un imposible. Sabes, sientes, crees, estas completamente segura de que eres su destino, que estas siempre para él y sabes, sientes o crees que eres igual para él, su mundo, su universo, su vida... el problema es que tal seguridad lo único que provoca es que te des la libertad de aceptar el sentimiento, de asumir un amor eterno, un enamoramiento sublime, un estado ficticio que te impulsa a cometer las peores locuras...
Todos tenemos un opuesto, el que a nuestro lado se forma el equilibrio de fuerzas, con el que juntos son invencibles, pero algunas no tenemos la suerte de tenerlo a nuestro lado... la vida nos reunió tarde, la vida nos puso en caminos distintos, y aunque no logre entender porque la verdad que se muestra frente a mis ojos, no existe, sigo caminando y alimentando un sentimiento que me causa más daño que alegrías, pero ante el cual no tengo escudo posible. No sé como defenderme de sus encantos, porque ni siquiera son encantos, son todo lo que yo detesto y sin embargo se cuelan dentro de mi cada vez más fuerte...
Entonces, que es la verdad sino lo que nosotros creemos que es verdad, ¿Es relativa? ¿Depende de mi? Sólo sé que mi verdad no es compartida, mi verdad es sola, mi verdad y mi mundo están a su lado, pero no como quisiera o como debería, sino más bien como SU verdad lo dice...
¿Qué pasa cuando lo que creemos que ocurre son sólo ilusiones?
En este último tiempo he sentido que mi radar no funciona, generalmente me había ayudado bastante a dirigir mi vida sentimental, pero en este último tiempo, esa vida no existe... Me he dado cuenta de que hay alguien, siempre hay alguien que nos desordena el mundo, para bien o para mal y más temprano que tarde, todos tenemos que enfrentarnos a esa realidad...
Algunas encontramos a ese individuo, esa concentración de interrupciones dentro de nuestras amigas, otras en la familia, quizás sólo un compañero de trabajo, las más suertudas encuentran ese polo opuesto en el amor de su vida, pero hay otras que encuentran a aquél que les muestra el mundo de otro modo, a ese que proyecta lo mejor y lo peor de ti, al equilibrio perfecto de fuerzas lo más lejano a ti, en un imposible. Sabes, sientes, crees, estas completamente segura de que eres su destino, que estas siempre para él y sabes, sientes o crees que eres igual para él, su mundo, su universo, su vida... el problema es que tal seguridad lo único que provoca es que te des la libertad de aceptar el sentimiento, de asumir un amor eterno, un enamoramiento sublime, un estado ficticio que te impulsa a cometer las peores locuras...
Todos tenemos un opuesto, el que a nuestro lado se forma el equilibrio de fuerzas, con el que juntos son invencibles, pero algunas no tenemos la suerte de tenerlo a nuestro lado... la vida nos reunió tarde, la vida nos puso en caminos distintos, y aunque no logre entender porque la verdad que se muestra frente a mis ojos, no existe, sigo caminando y alimentando un sentimiento que me causa más daño que alegrías, pero ante el cual no tengo escudo posible. No sé como defenderme de sus encantos, porque ni siquiera son encantos, son todo lo que yo detesto y sin embargo se cuelan dentro de mi cada vez más fuerte...
Entonces, que es la verdad sino lo que nosotros creemos que es verdad, ¿Es relativa? ¿Depende de mi? Sólo sé que mi verdad no es compartida, mi verdad es sola, mi verdad y mi mundo están a su lado, pero no como quisiera o como debería, sino más bien como SU verdad lo dice...
