sábado, 21 de julio de 2012

Carta número 2

Como siempre, no pude. Toda la decisión duró hasta el medio día, hasta que tus brazos me abrazaron y me derretí. Esta vez sólo peleamos, y todas las ganas que tenía de ti quedaron sin concretarse, sin que tus brazos sean más que pequeños destellos de recuerdos.

Eso es lo que somos, tu y yo, pequeños reflejos. Quiero dejarte, necesito dejarte, necesito olvidarme de ti, cada fin de semana es lo mismo, cada mañana es lo mismo, cada noche en mi cama que tiene tu figura marcada, yo sola, perdida sólo quiero dejar de adorarte.

Cada noche, cuando prefiero morir, tu silueta arde en mi cama, me inunda y sucumbo a tus brazos que en sueños llega.

Tuve un sueño, soñé que estabamos juntos, cenando, felices y te llamaban por teléfono para avisarte que ella estaba en coma, que se había intoxicado con agua bendita; y tú salias corriendo me dejabas ahí. Coma? Agua bendita? Creo que es claro que para mi ella es casi una santa que no ve, que no es consciente de todo lo que pasa entre nosotros, pero lo peor es que en lo profundo de mi cabeza, sé que cuando yo te necesito no estás ahí para mi, pero si ella está mal, nunca la dejaras. Nunca la dejaras.

miércoles, 18 de julio de 2012

Carta número 1

Creo que te copiaré el tema de dejar registro de lo que siento, pero no será por correo, sino por un medio que hace tiempo que no ocupaba. Ahora no tengo con quien conversar, a quien contarle, de quien escuchar consejos así que tal como dice el inicio de este blog, lo único que me queda es escribir.

No tienes idea de cuanto te quiero, de las ganas que tengo de pasar el resto de mi vida a tu lado, de despertar junto a ti cada mañana, pero como siempre que te necesito, no estás acá.Han pasado ya casi tres años de que estamos juntos, y cada vez es mas grande el sentimiento y por ende es más grande el vacío cada vez que no estás a mi lado, mi problema es que hoy, a pesar de todo lo que te quiero, a pesar de todo lo que te amo, ya no quiero seguir. Quiero que si estas enojado, si estás molesto, si tienes rabia, pena o lo que sea, la persona con la que quieras compartirlo sea yo y no que te vayas y verte partir desde el balcón. Quiero que esto se acabe, quiero que no siga más, quiero dejar de quererte y que mañana, cuando te tenga en frente, pueda decirte mirándote a los ojos que estoy "chata", que estoy cansada de ti y de todo lo que conlleva estar contigo, que los costos son más grandes que los beneficios y que no quiero seguir malgastando mi vida contigo.

Estoy cansada de tus arranques, de tus enojos, de lo complicado que eres, que te enojes por todo y que en vez de solucionar los problemas, salgas corriendo, disparado y me dejes sin nada. No quiero más vacío, quiero enamorarme, que me quieran y ser feliz. Tu a mi lado eres mejor de lo que recuerdo que eras, pero mientras tu subes, yo bajo y bajo cada vez más; me haces mal y ahora quiero parar. Que no haría porque este convencimiento me dure hasta mañana.

sábado, 11 de junio de 2011

Hagamos un trato?

¿Cuantas veces será necesario pasar por lo mismo para entender que no tiene futuro? Unas veces él, unas veces ella, siempre es lo mismo, siempre es igual.

sábado, 26 de marzo de 2011

Hoy dijeron que parecia una amargada, una señora amargada... es imposible que a mis cortos años sea una vieja, pero el dolor que siento dentro, creo que ha apagado cualquier rayo de luz que podría haber iluminado mi rostro...

Tenía miedo de que no volvieras, y así fue, no regresaste. Ese que ocupa tu lugar no eres tú. No es la misma sonrisa de la que me enamoré, no es la misma mirada, no es la misma dulzura, no son los mismos besos, no es la misma voz.

No quiero, no puedo, oír tus disculpas, no quiero hablar, no insistas en jugar; sé perfectamente todo lo que dirás y no quiero escucharlo, conozco las excusas desde antes de que llegaras. Sólo te pido que te mantengas alejado, que no hagas como que aqui no ha pasado nada, que me odies de la misma manera en que te odio yo, y que te duela, aunque sea un poco, aunque sea la mitad de lo que me duele a mi, porque esto que siento me demuestra que fui de verdad, que no mentí. Cómo quiero que me odies, como deseo que duela, como me gustaría que hubiese significado algo para ti.

lunes, 21 de febrero de 2011

Regresaras?

20 veces, 1 vez. Es indescriptible como me he llenado de ti. Tu voz, tu voz. Créeme, jamás pensé hacer lo que hoy hago, vivir lo que hoy vivo. Estar contigo es una lucha eterna con mis principios, es dejar absolutamente todo de lado, es tenerte una vez y hacer que nada mas importe. es cambiar, cambiarme. Sólo por esta vez nada más importa, en realidad nada importa, no me importan las miradas, el que dirán, el porque, ni siquiera me importa sufrir. Son solo horas de felicidad, son horas de amor, que me llenan por completo, lo quiero todo y me conformo con lo que me das, si esto me hace feliz ¿Como sera todo? No puedo imaginármelo, siento que quedare en deuda. Eres lo que siempre soñé, y lo que nunca tendré.

No quiero que te vayas, quédate. No soporto la idea de no tenerte, de no abrazarte, de no besarte, de no sentirte.

¿Quien me mirara mientras como? ¿Quien me dará besos? ¿Quien me va a cuidar? Si te vas, tengo miedo de que nunca vuelvas. Tengo miedo de que todo lo que hemos vivido no se alimente mas que por la pasión que sentimos el uno por el otro. Si te vas, regresaras?

domingo, 26 de diciembre de 2010

¿La última navidad?

Las navidades siempre son reflexivas, piensas en la vida en tu vida y en como te gustaría que fuera. Esta en particular era extraña para él. Llevaba un tiempo interesante viviendo en el limbo, pero por primera vez las cosas no estaban bajo su control. Por primera vez se sentía incomodo, se sentía fuera de lugar, sabía que a unos pocos metros estaba el lugar, la compañía, la situación ideal, sin embargo, se sentía completamente impotente donde estaba. La cena, el brindis, la sonrisa, los regalos, habían sido de esa forma los últimos años y nunca se había sentido incompleto, nunca, hasta ahora.
¿Cuán difícil es hacer lo correcto?

sábado, 25 de septiembre de 2010

Ambos sabíamos a lo que íbamos, caminando juntos, cerca, rodeados de multitud y al mismo tiempo una intimidad aterradora. Hablamos del clima y del futuro, del café y las expectativas, viajamos en un día por tierras lejanas que envolvieron nuestro caminar volviéndolo uno...
Entramos, ese lugar era nuestro. Dolorosos besos compartidos, sentía como la sangre corría por nuestros labios, era demasiada pasión para estos débiles cuerpos. Las caricias se tornaron fuego y vi como tus ojos se transformaban al paso del tiempo.
Poco a poco nuestras armaduras fueron desapareciendo, caían pesadas a nuestro alrededor... y sin dejar nada al azar, comenzó la más cruel de las batallas, esa en la que no vale la experiencia, ni las condecoraciones, donde el dinero es nada y lo único que importa es la esencia.
El cúlmine de una larga espera, el inicio de un nuevo tormento, fue como retroceder en el tiempo y fingir que no existimos, que no eramos nada, que no seremos nada.
Una cruel sonrisa y una mirada perturbadora, la esencia, el inicio. Llegamos al punto más alto de la conexión y nuestras esencias bailaron, danzas dispares, heterogéneas, nuestra esencia, nuestra intimidad.
Era nuestro lugar, cálido, acogedor. Afuera, un terremoto; adentro, un huracán.
Sin darnos cuenta pasó una vida, ya eramos viejos, ya caminabamos lento, ya no nos tomábamos de la mano, ya no había intimidad, una sonrisa por cordialidad, y un olvido eterno. Había pasado toda una vida esperando para vivir, que la vida perdió su sabor.