domingo, 12 de julio de 2009

Espejo

Llega el día en que te miras en el espejo y ves cuanto tiempo a transcurrido desde la última vez que te fijaste en quien eras.
Creemos que somos algo, que vamos encaminado hacia algo, pero de pronto estás ahí, solamente tú y te das cuenta que no eres necesariamente lo que creías, de pronto te das cuenta como poco a poco tu vida se ha ido llenando de distintos matices, de distintos sentimientos ante los cuales nunca habías imaginado alguna reacción.
Te paras frente al espejo y te das cuenta de que te cubres bajo la gente que te rodea, a medida que pasa el tiempo ocupas una fachada que te permite seguir adelante, has ocultado tus miedos, has guardado tus sentimientos y ante cualquier evidencia de lo débil que puedes ser, te das media vuelta y piensas en alguna solución para "remediarlo", pero no arreglamos las cosas, las ocultamos. Cuando te das cuenta de que eres algo distinto a lo que crees que eres, cuando sueñas con cosas distintas de las que profesas, cuando ha medida que transcurre el tiempo te ilusionas secretamente en algo que no va a ocurrir, cuando te das cuenta que el príncipe azul no es TU príncipe azul, que no eres compatible, en ese momento mojas tu cara, respiras profundo y la mayoría de las veces vuelves al statu quo, vuelves a la cobardía... me pregunto que pasará cuando la reacción no sea la misma.

domingo, 5 de julio de 2009

Creo que todo el mundo alguna vez ha pensado como sería su futuro, y en muchas oportunidades ese futuro se vislumbra acompañado de alguien más, junto a alguien. Una boda, no he podido dejar de pensar en eso, en la esperanza que inconscientemente he albergado durante tanto tiempo dentro de mi, una esperanza que no sintoniza con todos los cánones y patrones que le he ideado a mi vida, una esperanza que no se encuentra alineada con lo que he profesado constantemente a lo largo de mi vida, una esperanza que me demuestra que aún no termino de conocerme, que aún no termino de cambiar, y tal y como la vida me lo ha demostrado una y otra vez, mi futuro es más incierto de lo que me gustaría.
Soñar con un matrimonio, con una linda y hermosa boda, rodeada de la gente que más quiero y que más me quiere, una boda inolvidable y perfecta, sin duda alguna esa imagen me cuesta identificarla con la persona que siempre he sido, pero ¿Acaso no todos tenemos esperanzas ocultas incluso para nosotros mismo? Creo que sin duda son esas esperanzas secretas que nuestro consiente inhibe para no gastar energías en cosas que vemos lejanas y hasta un poco imposible, que cuando se materializan son las que nos llenan de alegrías.
Nunca me imagine como madre y aquí estoy, tratando día a día de ser la mejor madre que puedo y creo que sin duda he salido gratamente favorecida en la repartición de hijos, porque el mío es lo más parecido a la perfección que me puedo imaginar, no hay amor más puro y sincero que ese pequeño que en este momento descansa, no hay vida más maravillosa que la que se puede tener a su lado.
Pero una vida junto a alguien, esa ilusión siempre la había visto tan lejana, he escuchado tantas veces que no hay quien me soporte, he escuchado tantas veces que soy demasiado perfeccionista para encontrar a alguien que se ajuste a mis patrones, he escuchado tantas veces que no hay una persona que pueda estar conmigo sin estresarse, he escuchado lo difícil que puede ser que alguien asuma una vida tan alejada de lo que espera que creo que como una forma de protegerme he instaurado una política de aceptación y esperanza de no compromiso.
El problema ocurre en los días como estos, cuando te das cuenta de que no quieres la vida en la que te vas encaminando, una vida sola, una vida solitaria y fría, llena de éxitos profesionales, pero sin alguien quien te llame para saber de ti, un amor que sólo sienta la necesidad de verte, de escuchar tu voz, te mueres de miedo cuando ves que caminas por un sendero que dificilmente podrás dejar, y que ese sendero apunta a una felicidad a medias, una felicidad incompleta, porque no digo que no sea feliz con lo que tengo, es sólo que me gustaría compartir con alguien mi felicidad y me aterra pensar en los errores que puedo cometer por no querer estar sola.

jueves, 2 de julio de 2009

Y él...

Cuando la vió la primera vez, cuando quería darle la bienvenida, su corazón se detuvo unos minutos, y desde ese momento funciona más acelerado, no puede creer lo hermosa que se ve, pero a la vez su rostro muestra tanta inflexibilidad, ni siquiera una muestra de que ella lo recuerde, es más, parece que le molesta su presencia. La ve ingresar todas las mañanas a la oficina con un café, llena de documentos y cuando quiere acercarse, la secretaria le relata la agenda del día, cuando va a su oficina, nunca tiene tiempo de atenderlo en privado, responde sus inquietudes en forma grupal, cuentan que por primera vez este mes ella no dió el feedback individual acostumbrado, ¿Será mala suerte o es que en verdad no quiere saber de él? y si es por él, entonces en ese caso, ¿Se acordará de él? ¿Aún sentirá cosas por él? Vislumbra la agenda del día, hoy no es tan ocupado, después del medio día no hay más actividades urgentes que realizar, hoy ingresará a su oficina, su misión es encontrar algún indicio de si ella se acuerda de él, necesita saberlo, aún no sabe en que cambiarán las cosas, ella es una mujer casada, con un hijo, exitosa, demasiado exitosa, con una carrera extraordinaria, ¿Por qué motivo él podría ingresar a su vida? el problema es que nunca la pudo olvidar, el problema es que siempre la ha admirado y lo sigue haciendo.
La única esperanza que él alberga es que a pesar de todo, a pesar de que ella lo tiene todo, a pesar de que en su mirada el puede vislumbrar satisfacción, dureza, altanería, un toque de maternidad y mucha preocupación por un buen equipo, lo único que no logra ver, por más que mira sus miradas, estudia sus acciones, analiza sus pisadas, escucha mil veces cada una de sus palabras, es felicidad.
Ja, es la única opción que le queda, porque sino alberga un toque de esperanza en su corazón, este actual sentimiento, único, extraño, indescriptible, lo consumirá por dentro, si esta tarde no va a su oficina, no sabe como podrá levantarse por la mañana, no ha medido consecuencias, no ha realizado un análisis costo-beneficio, no sabe que pasará con esto, pero lo que si tiene claro es que esta tarde se parará frente a su escritorio y buscará una señal, necesita encontrar una señal.

Ella

No puede dejar de pensar en cómo lo olvidó tan rápido, nunca fue más que un coqueteo, pero en verdad le gustaba en aquella epoca. Claro, le gustaba pero ya estaba comprometida con su actual marido, nunca se pudo concretar nada más.
No hay excusa para despedirlo, es un buen colaborador, daría una mala imagen de su liderazgo sacar a alguien del equipo por apreciaciones personales, pero no puede pensar desde que él está aquí.
Que extraña sensación, hace unos días se descubrió arreglandose más de lo normal para ir a trabajar. Esa blusa que entalla su cintura, esos pantalones que le ordenan mejor sus atributos, cualquier cosa para verse mejor, hace cuanto tiempo que no le importaba verse mejor? lo importante siempre fue verse respetable, que infunde respeto, pero ahora sólo quiere verse bien.
La duda es la respuesta de él, ¿Se acordara de ella?

jueves, 11 de junio de 2009

El inicio

Acaba de salir de una extensa reunión, agobiada, complicada, su mundo está lleno de cosas, no logra ordenarlas todas... pide un café, como siempre y se va absorbida en sus pensamientos... la casa, su hijo, el trabajo, en todas partes debe cumplir...
Lo peor que le podía ocurrir, un nuevo proyecto, prioridad altísima, necesita apoyo, no puede trabajar tanto, necesita que alguien la apoye, quizás fue la peor elección de su vida.
Necesita a alguien competente, que maneje tanto la teoría como la práctica, con experiencia porque no puede perder tiempo en el proceso inductivo, necesita que alguien sepa lo que debe hacer con sólo una mirada... llega la terna, tres nombres, tres historias, tres currículos... uno en particular le llama la atención, cree conocer al postulante, verifica sus datos para encontrar concordancia y efectivamente había un lugar: la Universidad, al parecer si había un lugar pero ¿Por qué no se acordaba de él? Quizás no tenían ramos juntos, pero su cara le es tan familiar... él es el idóneo, su instinto se lo dice, lo llama para la entrevista, no puede hacerla, confía en la decisión de su compañero, él es el indicado, que comience mañana...
Al entrar a su oficina al día siguiente la siente distinta, no es igual, algo es diferente, es cierto!!! el tipo nuevo!!! siente que es oportuno darle una bienvenida, para que sepa quien es la jefa y para que se ponga a trabajar de inmediato, el proyecto espera, lo manda a llamar y cuando cruza el umbral de la puerta entiende el porqué... es él

domingo, 7 de junio de 2009

El juicio

Todos tendemos a tener una opinión de las cosas, somos opiniones, somos lo que pensamos, lo que creemos...
Muchas veces son nuestras opiniones y nuestro afán de defenderlas, las que nos alejan de las personas que nos quieren y que nosotros queremos... Quizás yo no sea la persona mas digna para hablar sobre esto, muchas veces me he encontrado juzgando al resto, opinando sobre lo que hacen o dicen, el punto es cuando se traspasa la barrera entre una opinión y un juicio...
Aunque no lo parezca, soy creyente y entre una de mis citas favoritas esta: "El que esté libre de pecado, que lance la primera piedra" creo que en eso si he sido bastante coherente o por lo menos lo he intentado... trato de no lanzar la primera piedra, pero eso es una consideración con el otro, la misma que muchas veces me he encontrado pidiendo, exigiendo.
El punto al que voy es la inquietud que se me presentó hoy, me pregunto cuantas veces dejamos de vivir juzgando??? cuantas veces dejamos de hacer para que no nos juzguen??? cuantas veces deje de esperar para que nadie pudiera recriminarmelo? ¿CUANTAS OPORTUNIDADES NOS HEMOS PERDIDO PARA QUE NO NOS JUZGUEN?

domingo, 24 de mayo de 2009

Desde entonces

Ambos la esperan entre sus sueños... debe pasar a darle el beso de buenas noches a su hijo y luego acostarse al lado del hombre que día a día la acompaña.
Ya no tiene mas excusas, ya no hay más libros, no hay más informes, no hay más trabajo que pueda hacer... debes levantarte de tu escritorio, lavarte los dientes, sacarte el maquillaje y acostarte a su lado... ¿Por qué no puedes? Aún no entiendes que lo que ocurrio se quedó atrás... Deja de esperar ese llamado, deja de esperar encontrar a otro, nadie entiende porque se empeña en mantener una familia perfecta, porque se empeña ella en aparentar ser perfecta.
Por dentro siente una llama que la quema, necesita amor, necesita primavera, la busca desesperada, busca pasión, busca que la necesiten, pero no como él la necesita, no como una compañera, no como una mamá... quiere que la necesiten como mujer, quiere ser importante para alguien, aún no olvida... aún tiritan sus piernas cada vez que suena el teléfono, aún tiemblan sus manos cuando hay un correo con su nombre, aún tiene ese sentimiento de pertenencia.
No sabe si es la mejor decisión, pero es la que ya tomó y es tanto su orgullo que jamás aceptará que se equivocó... escogió una vida, no necesariamente la que la hace más feliz, pero ya escogió y como es tanto su orgullo nunca admitirá que por dentro se está consumiendo poco a poco... ¿Acaso no se puede olvidar?