Santiago no tiene nada que envidiarle a Bs. Aires, no? Encuentras de todo, exhuberantes mujeres, decaidos hombres, niños jugando, llorando, riendo...
Encuentras caminando por Providencia a una loca mujer, joven, con ojos tristes y cansados, rojos... su piel no es de más de 25, sus ojos son de 150, cristalinos y oscuros; no podrás ver nunca que hay dentro...
Su paso va seguido por cientos de serpientes ¿Acaso ella no se da cuenta? ¿No les teme? Si te acercas a ella, si logras hablarle te daras cuenta de calor que hay dentro de ella, pero ten cuidado, es mala, muy buena pero mala; no sabe lo que quiere y lo da todo, pero no sirve porque ella está demasiado loca... No te le acerques, te tomará de la mano y...
Vamos? seguimos?
Se muerde el labio y la brisa moverá su pelo, cambió por completo el entorno, se vuelve místico, te inundas en sus ojos, tan oscuros, tan negros, tan frios... ella es mala, su corazón es oscuro, no deberias acercarte a ella...
Loca! estas completamente loca!
Lo tomas de la mano y emprenden el viaje desaparecen, desapareces... porque ella sigue ahí, caminando por Providencia, rodeada de serpientes, sigue su camino, donde nunca más estarás tú...
Que tal si parto de cero?
Hace 14 años
