sábado, 8 de mayo de 2010

Crónicas de una muerte anunciada...

¿Es acaso la idiota costumbre mía de hacer lo inadecuado? ¿Será problema de género? o simplemente ¿Será que todos los seres humanos no entendemos hasta que nos acurre a nosotros?
No me entiendo, no entiendo porque unas palabras tuyas cobran más peso del que las que emiten gente que en verdad sé que me quiere y que quiere lo mejor para mi, no entiendo porque estoy jugando un juego que irrevocablemente se traducirá en mi desgracia; ¿por qué tendré la secreta esperanza de que lo malo no me va a ocurrir? Sé cual es mi destino en este camino e inevitablemente tengo la utópica ilusión de que no me va a pasar a mi, de que no voy a ser yo la que termine como todos dicen que terminare...
Me he embriagado con tus besos, con tus caricias, con tu boca, dejando de lado y perdiendo demasiadas cosas por un pago tan bajo ¿Cuál es la lógica de esto? ¿Dónde están los patrones racionales en mi decisión? ¿Por qué no me puedo explicar mis actos? y la única respuesta que tengo, es que esta misma inseguridad es la que me tiene magicamente atrapada en tus redes...
Me siento indefensa a tus encantos, pero a la vez extasiada y tomo impulso de emprender este camino, conozco las reglas del juego y el final que irrevocablemente se desatará, pero aún así lo camino.
Espero de ti menos de lo que crees, pero más de lo que me das, sé cual es el precio que tendré que pagar por esto y aún así disfruto cada momento que me lleva inexorablemente al destino que todo el mundo me señala, emprendí el viaje a pasos agigantados hacia el abismo en el cual el único final posible es el de mi propia muerte...