Ambos la esperan entre sus sueños... debe pasar a darle el beso de buenas noches a su hijo y luego acostarse al lado del hombre que día a día la acompaña.
Ya no tiene mas excusas, ya no hay más libros, no hay más informes, no hay más trabajo que pueda hacer... debes levantarte de tu escritorio, lavarte los dientes, sacarte el maquillaje y acostarte a su lado... ¿Por qué no puedes? Aún no entiendes que lo que ocurrio se quedó atrás... Deja de esperar ese llamado, deja de esperar encontrar a otro, nadie entiende porque se empeña en mantener una familia perfecta, porque se empeña ella en aparentar ser perfecta.
Por dentro siente una llama que la quema, necesita amor, necesita primavera, la busca desesperada, busca pasión, busca que la necesiten, pero no como él la necesita, no como una compañera, no como una mamá... quiere que la necesiten como mujer, quiere ser importante para alguien, aún no olvida... aún tiritan sus piernas cada vez que suena el teléfono, aún tiemblan sus manos cuando hay un correo con su nombre, aún tiene ese sentimiento de pertenencia.
No sabe si es la mejor decisión, pero es la que ya tomó y es tanto su orgullo que jamás aceptará que se equivocó... escogió una vida, no necesariamente la que la hace más feliz, pero ya escogió y como es tanto su orgullo nunca admitirá que por dentro se está consumiendo poco a poco... ¿Acaso no se puede olvidar?
Que tal si parto de cero?
Hace 14 años
